El proceso de adquisición del lenguaje por parte de los niños ha sido objeto de diversos estudios e hipótesis, principalmente por la rapidez con que los niños adquieren la competencia lingüística y la aparente facilidad con la que logran comunicarse. La psicolingüística, que estudia cómo los seres humanos aprenden y usan el lenguaje, busca responder a la pregunta de cómo los hablantes adquieren su competencia lingüística y comunicativa. Existen dos teorías principales que explican este proceso: la hipótesis innatista y la teoría del interaccionismo social.
Hipótesis Innatista
La hipótesis innatista sostiene que los seres humanos nacemos biológicamente programados para aprender un lenguaje. Según esta teoría, propuesta por Noam Chomsky, los niños tienen un "dispositivo de adquisición del lenguaje" (DAL) que les permite acceder a una gramática universal. La gramática universal es un conjunto de principios que comparten todas las lenguas del mundo y que son innatos en el ser humano. Chomsky argumenta que los niños no aprenden el lenguaje simplemente a través de la imitación, sino que utilizan su capacidad innata para descubrir las reglas subyacentes del idioma, como se evidencia en los errores gramaticales que cometen, los cuales a menudo siguen patrones lógicos (por ejemplo, un niño puede decir "rompido" en lugar de "roto", aplicando una regla regular del idioma) (Chomsky, 1965). Este fenómeno sugiere que los niños no solo imitan lo que oyen, sino que también usan su creatividad para generar nuevas formas lingüísticas.
Teoría del Interaccionismo Social
En contraste, la teoría del interaccionismo social sostiene que las estructuras lingüísticas no son innatas, sino que son adquiridas a través de las interacciones sociales. De acuerdo con esta teoría, el lenguaje se desarrolla a medida que los niños interactúan con las personas que los rodean. El aprendizaje del lenguaje, por lo tanto, se basa en la exposición a modelos lingüísticos y en las experiencias sociales que facilitan la comprensión y producción de la lengua (Vygotsky, 1978). El interaccionismo social enfatiza la importancia de la comunicación en contextos sociales para el aprendizaje del lenguaje.
Procedimientos de Aprendizaje: Imitación y Creatividad
Los procedimientos fundamentales que utiliza el niño para aprender la lengua son la imitación y la creatividad. La imitación permite al niño acercarse a las formas lingüísticas que escucha en su entorno, mientras que la creatividad le permite descubrir patrones y reglas que aún no se han enseñado explícitamente. Por ejemplo, un niño que escucha constantemente la forma verbal "comer comido" puede aplicar esta regla a otros verbos, como "romper rompido" o "hacer hací". Estos errores, lejos de ser simples fallos, demuestran que el niño está internalizando el sistema lingüístico y utilizando su capacidad creativa para generar nuevas estructuras (Ruwet, 1984).
Habilidades Psicolingüísticas
Las habilidades psicolingüísticas son procesos mentales que facilitan la adquisición y el uso del lenguaje. Estas habilidades incluyen una amplia gama de capacidades que van desde la atención y concentración hasta la memoria secuencial auditiva y visomotora, que son fundamentales para el desarrollo del lenguaje oral, escrito y gestual. Entre las habilidades psicolingüísticas clave se encuentran:
- Atención y concentración: Permiten al niño focalizarse en estímulos específicos, lo que facilita la comprensión y el procesamiento del lenguaje (Anderson, 2005).
- Seriación: Habilidad para organizar secuencias de palabras y frases, lo que está relacionado con la estructura gramatical del lenguaje.
- Categoría y clasificación: Es la capacidad de organizar y asociar palabras y conceptos dentro de un sistema de significados.
- Comprensión auditiva y visual: Capacidad para interpretar y entender los estímulos que recibe a través del oído y la vista, lo que es crucial para el aprendizaje del lenguaje.
Potenciación de las Habilidades Psicolingüísticas en la Vida Diaria
El desarrollo de las habilidades psicolingüísticas puede potenciarse mediante actividades cotidianas que estimulen la creatividad y la imitación en contextos significativos. Algunas estrategias incluyen el uso de juegos de palabras, actividades de clasificación de objetos, y la narración de cuentos. Además, los adultos pueden motivar a los niños a describir lo que ven o a contar historias, lo cual fortalece su comprensión y producción lingüística. Juegos como "adivinar el objeto" a través de descripciones, o jugar a las diferencias y semejanzas, pueden fomentar tanto la expresión verbal como la atención y memoria auditiva.
Conclusión
El proceso de adquisición del lenguaje es complejo y multifacético, involucrando tanto la imitación de los modelos lingüísticos del entorno como el uso creativo de las estructuras del lenguaje. Mientras que la hipótesis innatista propone que los seres humanos tienen una predisposición genética para aprender lenguas, la teoría del interaccionismo social destaca la importancia de las interacciones humanas en el aprendizaje del lenguaje. Ambas teorías proporcionan una comprensión integral de los procesos psicolingüísticos que permiten a los niños aprender y usar el lenguaje de manera efectiva, resaltando la importancia de fomentar estas habilidades en la vida diaria a través de juegos y actividades que estimulen la interacción y la creatividad.
Referencias:
Anderson, J. R. (2005). Cognitive psychology and its implications. Worth Publishers.
Chomsky, N. (1965). Aspects of the theory of syntax. MIT Press.
Ruwet, N. (1984). La sintaxis y la semántica en el aprendizaje infantil del lenguaje. Editorial Gedisa.
Vygotsky, L. (1978). Mind in society: The development of higher psychological processes. Harvard University Press.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Me gustaría conocer tu opinión